Calidad del aire y salud
La contaminación del aire puede provocar irritación ocular y respiratoria, tos, dificultad para respirar, fatiga, palpitaciones y opresión en el pecho. También aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas, respiratorias y algunos tipos de cáncer.
Las personas con enfermedades crónicas, especialmente respiratorias o cardiovasculares, así como los niños, las personas mayores y las mujeres embarazadas, deben extremar las precauciones.
Cuando la calidad del aire sea desfavorable, se recomienda reducir o posponer las actividades prolongadas o intensas al aire libre. En situaciones extremadamente desfavorables, se debe evitar la estancia prolongada en el exterior y realizar las actividades en espacios interiores siempre que sea posible.

